domingo, 17 de marzo de 2013

Presentación del libro El angel solar - de la guarda y de la Navidad

Conectarnos con los ángeles nos facilita el tránsito en la tierra, recordemos que somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. con luz angélical Nuria .-


CENTRO S.U.R.   Invita el miércoles 05 de junio a las 19 hs.

                           Taller de Sanación Angélica

El ángel solar – El ángel de la guarda – El ángel de la Navidad
de Roxana Stetson

 
Transitamos un tiempo nuevo, dejando atrás los viejos sistemas de aprendizaje y enseñanza a través del dolor y estructuras condicionantes. Estos cambios nos llevan a veces a estados de tristeza, soledad y desamparo. Las energías descienden magnificadas y si bien nos movilizan todas las bases, tienen el beneficioso propósito de reconectarnos y recordarnos el origen de la vida y de donde provenimos, quienes somos, para que estamos, ayudarnos a descubrir la misión de luz, amor y servicio divino que traemos para crecer en el espíritu celestial.

Sólo necesitamos conocer y saber quiénes son los seres de luz que están para asistirnos en este camino, quiénes nos cuidan, guían e iluminan desde los primeros tiempos. Ellos viven entre nosotros, quieren ser conocidos materializándose aquí en la Madre Tierra y juntos a nosotros cumplir las metas propuestas por el bien de toda la humanidad.

Queremos hablar de ellos, darlos a conocer y saber que siempre contamos con su asistencia, la única condición es: invocarlos, y ellos responderán amorosamente a nuestro llamado.-

Roxana Stetson
Centro S.U.R. – Perú 1148 2° C - San Telmo

Recemos por Francisco I

Enviemos LUZ al nuevo Papa Francisco para que su pontificado sea una Bendición para la totalidad.




 
Oración de San Francisco de Asís

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:

donde haya odio, ponga yo amor,

donde haya ofensa, ponga yo perdón,

donde haya discordia, ponga yo unión,

donde haya error, ponga yo verdad,

donde haya duda, ponga yo la fe,

donde haya desesperación, ponga yo esperanza,

donde haya tinieblas, ponga yo luz,

donde haya tristeza, ponga yo alegría.

Oh, Maestro, que yo no busque tanto

ser consolado como consolar,

ser comprendido como comprender,

ser amado como amar.

Porque dando se recibe,

olvidando se encuentra,

perdonando se es perdonado,

y muriendo se resucita a la vida eterna.